sábado, 19 de mayo de 2012

PARA PENSAR??????????'

Creemos muchas  veces que el tratamiento de niños con ADDH consiste en solo la utilización de fármacos, métodos  conductuales y cognitivos   pero no siempre es necesario los medicamentos para calmar el movimiento físico, emocional  e intelectual  solo es necesario aprender a trabajar con estrategias que lleven al niño a un estado de placer, armonía, equilibrio y paz permitiendo que el mismo sea diferente para que pueda desarrollar al máximo su potencial interno ,expresar sus emociones, seguro de sí mismo, autonomía, niños dispuestos a cooperar, aprendiendo de sus errores.
El terapeuta, educador, padre  se debe poder permitir preguntarse, dudar  para investigar ,buscar estrategias diferentes u holísticas que ayuden a los niños con ADDH que desbordan de energía a incluirse amorosamente en esta sociedad que rotula , discrimina, hiere
Son niños que necesitan ser guiados, amados, contenidos y  libres

SI USÁRAMOS LAS PALABRAS CON SABIDURÍA NO HABRÍA TANTO DOLOR ¡¡¡¡
CUANDO HAY UN INSULTO NO TENEMOS QUE JUZGAR POR LA PALABRA DICHA SINO POR LA INTENSIÓN QUE LE PONEMOS A LA MISMA ........
POR ESO SIEMPRE COLOCA UNA GOTA DE AMOR A CADA PALABRA QUE DICES Y SEGURAMENTE NINGUNA VA A PRODUCIR DOLOR

domingo, 21 de agosto de 2011

Mejorar el Rendimiento Escolar


Mejore el Rendimiento Escolar de su Hijo

Lo mejor para aumentar el rendimiento de sus hijos es darle el ambiente correcto para que se desenvuelva de la mejor manera y también alimentar su cerebro.
7 Pasos para darle los Estímulos y el Ambiente Correcto a su Hijo.
  1. Horario de consenso. Al planificar un horario en conjunto con el menor, el niño puede elegir hacer sus tareas después de su programa favorito o antes de salir a jugar así el menor asume las normas como suyas, y los papás pueden decirle ‘este es el horario que tú te pusiste y debes cumplirlo’
  2. Estudio, más no es mejor. La dedicación al estudio depende de la edad, el tipo de jornada a la que asista y qué tan cerca esté de rendir una prueba. Hasta 5º básico (11 años de edad) no deben estudiar más de 45 minutos diarios y sobre esa edad no más de dos horas, haciendo dos pausas de 15 minutos. Los niños con jornada parcial (horario escolar de 6 ó 7 horas) deberían estudiar todos los días, a diferencia de los que tienen jornada escolar completa, lo más sano es que si no tiene obligaciones, que descanse. Esto con excepción de cuando se acercan a un examen. En esos casos la recomendación es dividir el estudio en tres jornadas: El día en que se pasa una materia nueva hay que repasarla dentro de las primeras 24 horas. Luego, hay que estudiar como si la prueba fuera al día siguiente y el día anterior al examen finalmente hacer un resumen.
  3. Tareas, solos. Llegar a hacer las tareas junto a los hijos es una pésima costumbre de los padres, aseguran los expertos, pues no sólo se deteriora la relación con los menores, ya que los papás pierden la paciencia con facilidad, sino que se afecta la autonomía de los niños. Es mejor que los niños vean a sus padres leyendo, pues hay una estrecha relación entre la cantidad de libros en casa y el rendimiento escolar. La obligación de los padres es revisar lo que ya está hecho, apoyarlos cuando pidan ayuda y proveer un ambiente adecuado para el estudio, que no sólo tiene que ver con un escritorio ordenado, sino con un clima adecuado.
  4. Trabajar habilidades y falencias. Según el profesor de psicología de la Universidad de Harvard Howard Gardner, las personas poseen “inteligencias múltiples”: lógico-matemática, interpersonal, intrapersonal (conocer las propias emociones), lingüística (habilidad discursiva y lectora), espacial (pensar en imágenes), corporal (dominio del cuerpo), naturalista (comprensión de la naturaleza) y musical. Si el niño tiene desarrollada unas por sobre otras, puede que no le vaya bien en matemáticas. Por eso es importante potenciar las habilidades y trabajar las más débiles.
  5. No centrarse en las notas. Los padres deben tener en cuenta más que la nota final el esfuerzo de su hijo para superarse. Puede que la nota no sea muy alta y, sin embargo, el niño entiende y es capaz de aplicar el conocimiento a la vida cotidiana, entonces hay aprendizaje.Cuando malas calificaciones, no son recomendados los retos ni los castigos. Mediante una conversación los papás deben estimular a su hijo a identificar cuáles fueron sus errores.
  6. No a los premios materiales. Hay que procurar un ambiente sano, que no funcione sólo en base a premios o castigos, sino en el que los niños aprendan a asumir derechos y deberes y a reconocer errores.
  7. TV limitada. La recomendación es que los preescolares no vean más de una hora diaria de televisión y los mayores no más de dos. Más puede jugar contra el rendimiento escolar, especialmente las 2 horas 20 minutos promedio que ven los escolares chilenos. Según el pediatra estadounidense Dr. Dimitri Christakis, el alto consumo de televisión antes de los tres años puede causar déficit atencional. Esto, porque el ritmo de la edición televisiva demanda mucha atención en períodos cortos. ‘Cada hora de televisión al día aumenta en 9% las probabilidades de presentar déficit atencional’. La TV también causa problemas de sueño, pues produce excitación en los niños y no descansan lo suficiente como para estar atentos en clases.
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Segundo, Consejos Sobre la Alimentación..
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Está demostrado que los ácidos grasos Omega 3 mejoran las habilidades mentales. El Omega 3 es uno de los alimentos ‘Top’, puede ser la sustancia que ha captado más atención en el último tiempo. De acuerdo a diversas investigaciones y la experiencia clínica de los especialistas, esta sustancia es esencial para el organismo, pues no sólo contribuye a controlar una serie de enfermedades en la edad adulta, sino que además es fundamental para el desarrollo del cerebro, visión y del sistema nervioso central, tanto del feto como del lactante.
El Dr. Bartolomé Ángel Grillo, quién integra el grupo de científicos de la Antártica que recibió el premio Príncipe de Asturias el año 2004, afirma que el omega 3 cambiará generaciones y llevará a que en el futuro “Haya individuos con mayor desarrollo intelectual” dijo, y explicó algunos aspectos de esta novedosa sustancia. El Omega 3 fue descubierto por este científico, lo halló en el krill que comen los pingüinos de la Antártica. Según el Dr. Grillo el Omega 3 es una sustancia que debemos consumir desde antes del nacimiento a través de la madre, hasta el día que morimos.
Mujeres y niños. En el caso de las mujeres que lo consumen durante el embarazo, mejor el parto, hace un parto a término. Además es un efectivo tratamiento y prevención para la depresión post parto (1), ya que en el embarazo la madre traspasa sus reservas de omega 3 al feto, con lo que éste desarrolla todas las células del cuerpo, especialmente las del cerebro. El niño que nace, si se alimenta con omega 3, tiene un coeficiente intelectual superior a los niños que no lo consumen, esta afirmación ha sido comprobada por otros científicos además del Dr. Grillo. Además destaca que los niños que son alimentados con omega 3 tienen mejor respuesta inmunológica, mejor defensa para las enfermedades infecciosas, y tienen menos probabilidades de padecer enfermedades a la vista. Además está científicamente demostrado que el Omega 3 disminuye la agresividad, hostilidad y el comportamiento antisocial.
El Dr. explica a la comunidad que “La mayoría de las enfermedades que padecemos son debidas a una mala alimentación”. Por eso consideró que el omega 3 debería estar incluido en los programas de salud de nivel nacional.
Además es importantísimo quitar todas las sustancias químicas que afectarán la mente de sus hijos, como el azúcar, preservantes y colorantes artificiales, aceite hidrogenado, el Glutamato Monosódico (que destruye las células del cerebro) y que se encuentra en muchísimos alimentos.

lunes, 25 de julio de 2011

El autocontrol en niños: una herramienta que garantiza el éxito



El logro de conductas como:
  • Tolerar cuando no se logra un primer lugar o algo que se desea
  • Perseverar a pesar de la desmotivación o la pereza
  • No reaccionar de forma agresiva cuando se nos provoca a hacerlo
  • Priorizar aquellas tareas que son más relevantes
  • Expresar adecuadamente los diferentes sentimientos
Se convierten en realidades de quienes logran el fortalecimiento del autocontrol, habilidad que permite una canalización de diferentes sentimientos, incluso aquellos típicamente difíciles de manejar como el enojo, la frustración y la tristeza.
Las habilidades que permiten esto se aprenden desde la niñez: desde la regulación del temperamento cuando se es una persona menor de edad hasta el progresivo manejo de nuestras reacciones a lo largo de la vida.
El autocontrol es una característica que se va adquiriendo conforme nos desarrollamos, por ende debe ser aprendida y mejorada a partir del apoyo de las personas adultas y el respectivo modelo que realicen al enfrentar los retos de la vida cotidiana.
Un niño (a) necesita observar en su padre o madre, persona cuidadora y figuras significativas:
  • El saber escuchar a todos los miembros de la familia
  • Mirar a la otra persona mientras habla, no interrumpirle
  • Compartir puntos de vista con la mayor tolerancia posible
  • Perseverancia en la enseñanza de reglas y normas de convivencia
  • El uso de la negociación y la firmeza
  • La flexibilidad al explicar diferentes situaciones
  • La práctica del diálogo al resolver un problema
  • Una libre expresión de sentimientos sin estereotipar ninguno

A partir de esto, esas reacciones iniciales de los niños (as) de manifestar las emociones de forma pura (por medio de llantos pronunciados, alegría desbordada, enojo con berrinche) poco a poco con la enseñanza y el modelo irán tomando una expresión más adecuada, controlada hasta llegar a la moderación de la conducta.
Es necesario para esto que los padres, madres y otras figuras significativas puedan manifestar y vivenciar todas las emociones como normales pero con la respectiva modulación de las conductas que le acompañan. Por ende, es fácil escuchar las siguientes frases:
  • Podes enojarte pero no vas a gritar por eso; podes ir a tu cuarto, romper un papel, golpear una almohada, correr hasta cansarte, respirar, irte lejos de la persona que te enoje.
  • Está bien sentirse triste y cuando te sintas así podes llorar, escribir, buscar a una persona de confianza para hablar. Sin embargo si estás triste no podes hacer un berrinche o hacerte daño.
  • Entiendo que te moleste no ganar e incluso que sintas vergüenza, sin embargo debes pensar en cómo mejorar tu forma de jugar, en disfrutar las actividades y aceptar que en algunos momentos vamos a perder y en otros a ganar.
  • Sé que te da pereza ponerte a hacer tareas sin embargo es parte de tus responsabilidades. Vas a poner a hacerla en este momento.
  • Cuando no estés de acuerdo con alguien, aunque te moleste, debes de escucharle, conversar de forma tranquila y dar tu opinión.
MSc. Dyalá Castro C., Psicóloga Clínica
Centro de Desarrollo Infantil
 
Como puede observarse hay un total reconocimiento del sentimiento, esto no es modificable, sin embargo se le pide que lo canalice en formas aceptables tanto para si mismo como para otros niños(as) y personas.
La paulatina incorporación de estas conductas permite auto conocimiento, expresión de emociones en lugares y en las proporciones adecuadas y fortalece el control del temperamento, así como la responsabilidad en la toma de decisiones sobre cómo me comporto en las diferentes situaciones que se vivirán en la cotidianidad.

El autocontrol en niños: estrategias para su fortalecimiento



En el artículo anterior sobre autocontrol se discutieron las pautas principales que se recomienda practicar en la vida de niños (as) y el modelaje  por parte de las personas adultas. En esta entrega se profundizarán temáticas y estrategias que permitan el ejercicio de esta habilidad.
Para el logro de una autorregulación progresiva en niños, niñas y adolescentes se requiere:
  • Aprender a tolerar la frustración
Las personas menores de edad deben experimentar cuotas pequeñas de frustración, es decir que las situaciones no siempre se obtienen con el resultado que se espera. No siempre se ganan las competencias o se les puede brindar todo lo que solicitan. Asimismo, cuando existe una consecuencia a una conducta inadecuada, ésta debe aplicarse y no sobreproteger de esto a niños y niñas.
Otro de los elementos necesarios es permitir a los niños y niñas cometer errores sin que esto sea penalizado, vivenciarlo como algo que debe suceder en varios momentos y la importancia de reflexionar sobre aquello que debe ser mejorado.
  • El autoconocimiento realista
Es necesario que conforme crezcan los niños (as) conozcan sus habilidades y sus debilidades de forma realista, esto es la base de una sana autoestima. Aceptar las áreas de dificultad constituye la base para promover la perseverancia en las tareas complejas, cultivar la humildad, reconocer los aciertos de los demás así como saber en qué áreas debe haber mayor tolerancia, motivación y trabajo.
  • Desarrollar habilidades para la resolución de problemas
Paulatinamente los niños y niñas deben aprender a seguir pasos y auto instrucciones para la toma de decisiones ante situaciones conflictivas. El orden que se recomienda ir incorporando verbalmente y luego de forma escrita (por medio de juegos) con ellos y ellas es:
  • “Detente, observa el problema, no tomes una decisión sin pensarlo bien”
  • “Define qué es lo que debés resolver y cómo te sentís al respecto”
  • “Piensa en varias alternativas de solucionarlo”
  • “Escoje la que más beneficios tenga”
  • “Adelante, realiza la acción”
  • “Analiza las consecuencias positivas y negativas de tu decisión”
  • Fortalecer la capacidad de postergar
Los primeros encargados de promover esto son los progenitores quienes deben enseñar a sus hijos (as) a esperar para obtener lo que desean. 
Desde tempranos meses es importante dejar a los bebés esperando unos pocos segundos para atenderle y alzarle, especialmente si se muestran sumamente ansiosos por la inmediatez de la reacción de los cuidadores (alzarle aunque no le esté sucediendo nada por ejemplo), recuerde que estamos refiriéndonos a tiempos de 15 a 20 segundos. En algunos casos es importante observar si con la cercanía física y movimiento del bebé y la cuna (sin alzarles) se calman, aspecto con el cual enseñamos a ir regulando la conducta.
Asimismo, el establecimiento de hábitos y patrones de sueño a partir del primer mes de edad permite que ellos y ellas vayan incorporando orden y rutinas. De la misma manera conlos horarios de lactancia y luego de alimentación sólida.
Cerca de los 2 y 3 años la capacidad de postergación estará en un punto crítico debido al concepto de tiempo que manejan los niños y niñas. Durante ese lapso desean todo de manera inmediata y no tienen claridad del “después”, aspecto por el cual se debe ser paciente y perseverante para que comprendan que no todo se les puede brindar de manera inmediata.
  • Manejo de las relaciones interpersonales
Uno de las habilidades centrales en el autocontrol es el desarrollo del respeto y empatía hacia las demás personas, especialmente en el ámbito de las amistades (pares).
Es necesario formar constantemente en los niños (as) el mensaje interno de… ¿con mis acciones, qué sienten los demás? ¿Estoy actuando solo en mi propio beneficio o pienso en otros también? ¿Por qué él/ella actuó de esa manera, qué pudo pensar y sentir?
 Dyalá Castro Cabezas, M.Sc., Psicóloga Clínica
Centro de Desarrollo Infantil

LA PRÁCTICA DEL TAI CHI CHUAN PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

                                                                                                                                                                                                
     ii.        El estrés es parte de la vida de cada persona que trabaja, tiene familia, y-o que estudia, ya sea un niño (a) de escuela, un joven un adulto joven o adulto mayor. Se podría decir que es algo común, casi cotidiano con lo que hay que aprender a vivir. Se debe por lo tanto en cierto momento de la vida buscar las mejores técnicas para minimizar sus efectos sobre la salud, ya que al exponernos a estados de estrés constantes puede resultar en patologías físicas, psíquicas y emocionales.
    iii.        La mayoría de las personas sufren de algún tipo de estrés, la práctica del Tai Chi es una manera de ofrecer una solución saludable, de bajo costo ya que no requiere de equipo, y además puede ser practicada por para todo tipo de población.
    iv.        Habrá personas que en cierto momento de sus vidas están lo suficientemente motivadas y tienen la acertividad necesaria para afrontar un alto nivel de estrés; pero en general la mayoría de las personas deben a aprender a hacerlo.
     v.        El primer paso es reconocer que se sufre de estrés, luego, tomar en cuenta los síntomas para iniciar un cambio de hábitos, identificar prioridades, organizarse. En este momento es importante conocer y escoger alguna actividad que guste y que se adapte al horario, localización, gastos y a nuestra edad, y condición física del momento.
    vi.        La palabra cambio es clave. Hay que estar dispuesto a realizar cambios en la vida y ser más conscientes y asertivos en la vida diaria para tener una calidad de vida plena.
   vii.        Calidad de vida es un enfoque multidisciplinario orientado a fomentar estilos de vida y filosofías personales que conducen al mantenimiento o al aumento de la salud de los individuos. Se propone la práctica del Tai Chi Chuan como una terapia para prevenir y a su vez minimizar los efectos del estrés.
  viii.        No todo el estrés es malo; determinado nivel de tensión es beneficioso y mejora nuestro rendimiento, pero el exceso de tensiones, el estrés, puede surtir el efecto contrario.
    ix.        L o biológico está determinado por lo social, por lo tanto como seres vivos y permeables a nuestro ambiente, debemos tener en cuenta que el ambiente donde trabajamos y vivimos afecta nuestra salud.
     x.        El concepto clave en la concepción china de la salud es el concepto del equilibrio; el Yin y el Yang, y se define en una búsqueda constante y cotidiana de nuestro equilibrio, de una búsqueda de armonía. La enfermedad se manifiesta cuando el cuerpo pierde equilibrio y el Chí (energía) no circula correctamente. La noción china del cuerpo es un sistema indivisible formado por componentes relacionados entre sí. Su objetivo es la mejor adaptación posible del individuo a su ambiente. Cada persona es responsable del mantenimiento de su propia salud, y de su recuperación cuando su organismo entra en estado de desequilibrio. Todos (as) somos capaces de reconocer cuándo nos sentimos un poco débiles, o más estresados, y que debemos en ese momento elegir nuestras actividades, nuestra dieta.
    xi.        La práctica del Tai Chi se propone como una forma para ayudar a mantener este balance. Al ser una terapia de mente-cuerpo la concentración mental requerida para en la práctica afecta la relajación física y mental, disminuye la tensión, el enojo, la depresión y la ansiedad.
   xii.        En adultos mayores ha demostrado ser especialmente beneficiosa. Con tan solo unas semanas de práctica, se observan mejoras en el equilibrio, auto-suficiencia, estado cardiovascular, satisfacción de vida, depresión, sentimientos negativos y angustia psicológica.. Además mejora el concepto físico de auto-estima y auto-valor. A su vez mejora su propia percepción de su habilidad física y por ende sus aspectos emocionales relacionados a su propia salud. La práctica del Tai Chi es capaz de generar un sentimiento psico-social de bienestar general.
  xiii.        El Tai Chi tiene varias ventajas sobre otros tipos de ejercicio populares. Primero es realizado en un ambiente no-competitivo, auto-controlado, de manera rítmica, haciéndolo amigable a adultos mayores para mejorar a través del movimiento confianza y equilibrio. Segundo, puede ser realizado a cualquier hora o lugar y no requiere de equipo especial, factores atrayentes para los adultos mayores, quienes a menudo sufren de reclutamiento por falta de transporte y otras limitaciones propias a su edad. Finalmente, las influencias psicógenas en la salud orgánica están especialmente enfocadas a través de la respiración controlada y la meditación.
    i.        Ligia Salazar Chavarría 
Instructora del Centro Tai Chi Bambú Dorado 
Trabajadora Social


Aprenda a poner límites en sus hijos

En repetidas ocasiones hemos oído el concepto “poner límites” y como esto se logra con una acción natural que se da de la interacción entre un adulto y un niño.  Pero llevarlo a cabo no es tan natural ni tan sencillo; es más, a muchos padres se les dificulta bastante hacerlo con sus hijos.
Un límite es decir “hasta aquí podes llegar”, “esto es lo que si se permite y esto lo que no”.  También es una manera de decir “te quiero y me preocupo por vos y por tu seguridad”, “estoy pendiente de tu desarrollo”, “el adulto soy yo, por ende soy el responsable de enseñarte que se debe y no se debe hacer y cuáles son las consecuencias de tus actos”, “eres importante para mí y por ende me preocupo por tus acciones”.
 
Es por esto que resulta de suma importancia un adecuado manejo de límites con nuestros niños, ya que es la manera más constante de poderles decir cuánto los queremos. Nos preocupamos por sus acciones, y les enseñamos el camino a seguir para así darles las herramientas para valerse por sí mismos en el futuro. 
Enseñarles límites es enseñarles cómo funciona el mundo que los rodea, es poder permitir tener orden y convivencia entre las personas, pero sobre todo es decirle a nuestros hijos cuanto los queremos y respetamos.
Los niños que se desarrollan en ambientes estructurados, con límites y consecuencias claramente definidos, son niños seguros de sí mismos, con buena capacidad de adaptación y capaces de tomar decisiones por sí mismos. Los menores que se desarrollan en un ambiente que fomenta la educación positiva, tienen mucho más posibilidades de llegar a encontrar un lugar en la sociedad adquiriendo recursos para ser creativos, responsables y productivos.
A la hora de llevar a cabo un manejo de límites según el modelo basado en la educación positiva resulta de suma importancia tomar en cuenta lo siguiente:
1.     Los adultos son educadores.
a.     Como padres es necesario dedicar tiempo y energía a la educación de nuestros hijos, los niños NO se desarrollan solos, son los adultos los que debemos darles las herramientas necesarias para enfrentar el mundo.
b.     Nosotros somos los que debemos con nuestro conocimiento y experiencia enseñarle al niño a descubrir por sí mismo todo lo que puede hacer; la mejor manera de jugar, armar, pintar, tocar algún instrumento, entre otros. 
c.     El niño no tiene la capacidad para la toma de decisiones, crear un ambiente seguro ni tampoco saber qué es lo mejor para él,  en cambio los adultos sí podemos transmitirles y compartir estas experiencias.
d.     Tampoco tienen la capacidad para autorregularse. Ellos buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, es por esto que si le damos a escoger entre comer confites o comer verduras, ¿adivinen cual va a escoger? Es ahí donde tenemos que estar los adultos guiándolos y anticipándole lo que esperamos de él. Los niños no son capaces de controlar sus impulsos, deseos y emociones, no son capaces de formar hábitos, esto solo se logra con la interacción con los adultos y su medio ambiente. Las primeras experiencias las dan padres y hermanos, después compañeros de la escuela y maestros y de ahí van aprendiendo, moldeando su personalidad con el fin de ser aprobados.
e.     Por esto la función de los adultos es constituirse como guía y ejemplo para estos niños. Los padres deben de desarrollar una sensibilidad especial que les permita establecer una comunicación real con el niño.
2.     Los niños requieren de una presencia constante de sus padres.
a.     Cantidad vs. Calidad de tiempo, ambos son necesarios para el desarrollo del niño, no podemos pensar que 15 minutos de calidad de tiempo es suficientes así como 10 horas de estar juntos sin ponerle atención o llevando a cabo otras tareas tampoco es indicado. Lo más indicado es integrarlo a la vida del adulto, los padres que son eficaces les dedican tiempo a sus hijos, atienden sus demandas y necesidades, conversan y pasan tiempo con ellos y además les enseñan habilidades.
3.     Los niños necesitan amor y aceptación incondicionales.
a.     En el caso de los niños, el concepto de sí mismos y el sentimiento de seguridad dependen enteramente del amor y la aceptación que reciben por parte de los adultos.  En ocasiones, las expectativas que tenemos de nuestros hijos no concuerdan, no son como los habíamos imaginado, algunos padres entienden esto y los aceptan como son, otros no. Rechazan a los niños sin darse cuenta, y este rechazo causa mucho dolor y un daño irremediable, ya que si sus padres no lo aceptan, ¿quién lo hará?  
4.     Los niños necesitan ser respetados. 
a.     El respeto se refiere a la comprensión de las necesidades de los demás, en este caso entre padres e hijos. Respetar a los niños significa escucharlos, entender su posición, verlos a los ojos y no criticarlos, no humillarlos, ni abusar de ellos física ni emocionalmente. Son personas que merecen nuestra atención, cuidado y afecto. 
5.     Todos los niños son diferentes. 
a.     Todos los niños son diferentes, desde su aspecto físico hasta su temperamento y personalidad, y por ende tienen distintas necesidades en diferentes momentos de su desarrollo.  Es por esto necesario tomar en cuenta las características particulares de cada niño para así poner límites y consecuencias adecuadas para cada uno.
6.     Los niños tienen diferentes necesidades según su etapa de desarrollo. 
a.     Es importante tener en cuenta y conocer las etapas para estar pendientes de que necesitan los niños, cuales son sus características y así saber que esperar en distintos momentos de su desarrollo.
7.     Necesitan un medio ambiente adecuado. 
a.     El ambiente debe de tener 2 características esenciales:
                                      i.        SER CONSTANTE: los elementos que lo constituyen son básicamente los mismos.  Es un ambiente en el cual no hay cambios radicales en su rutina ni en las personas o en aquello que lo rodea, a menos que sea una situación inesperada o de crisis.
                                     ii.        SER PREDECIBLE: hay una rutina, las personas que lo cuidan son las mismas, las actividades están establecidas y no hay grandes cambios a menos que haya una situación de crisis o de emergencia en la familia.
b.     El objetivo de un ambiente constante y predecible es brindarle seguridad al niño a través de la estabilidad.
8.     Enseñarle todo al niño. 
a.     Los niños deben de aprender que actividades son más importante y en que momento las puede realizar, pasarla bien, ser responsables, respetarse  y respetar a los demás.  Todo esto lo enseñan los padres, luego los maestros ayudan a reforzar este proceso.
9.     Decir qué queremos y esperamos de ellos.
a.     Es importante hacerles saber qué queremos de ellos y qué esperamos, así como qué cosas son importante y cuáles no, de esta forma ellos podrán comprender que esperamos y así podrán tener una mejor convivencia con la familia así como con otras personas.
10.  Integrar al niño a las actividades de los adulto
a.     Los padres que son eficientes integran a sus hijos a sus actividades logrando atender sus necesidades, conversando con ellos, jugando y participando mientras les enseñan habilidades.
11.  Enseñarles a vivir la vida de una manera positiva.
a.     Con el ejemplo de sus padres, los niños pueden aprender a ser responsables de sus actos y asumir consecuencias de lo que hacen y comprender que todos podemos cometer errores pero que hay manera de corregirlos y de aprender de ellos.
12.  Utilizar el sentido común.
Los padres son los que mejor conocen a sus hijos, es por esto que debemos tener en cuenta el sentido común y así ir ajustando los cambios conforme los niños van creciendo y de acuerdo con las necesidades del momento.
Pasos para poner límites:
      i.        Conocer el tipo de autoridad que ejercemos.
     ii.        Conocer las características y necesidades del niño según la etapa del desarrollo en que se encuentre.
    iii.        Definir los objetivos precisos basados en valores claros.
    iv.        Proporcionar un ambiente adecuado.
     v.        Formar hábitos.
    vi.        Enseñar habilidades al niño.
   vii.        Establecer límites.
  viii.        Aplicar consecuencias en caso necesario.


Nicole Volio Psicóloga Clínica.